El estadio de Malloco

“Hernán Lira Mandujano” 

El estadio de Malloco fue inaugurado el día 07 de septiembre de 1942, por el presidente de la institución don Alfonso Echeverría Guerrero.  En una ceremonia donde estaban presentes importantes autoridades de la época, además de los dirigentes, socios, deportistas y vecinos de Malloco, nuestro himno nacional e institucional fueron coreados con gran emoción por los participantes de este momento tan histórico.

El presidente Echeverría se dirigió a la concurrencia, indicando la alegría que significaba estar inaugurando el sueño del estadio propio para Malloco y toda su gente, algo que beneficiará a la actual y futuras generaciones.

“Lo que hemos efectuado ha sido por amor a la juventud y a la patria” indicaba. 

Cabe destacar que los terrenos en los cuales se construyó el estadio, fueron donados por los socios Diego Espinoza, Miguel Iglesias y Abelino Silva y muy importante fue la permutación de terrenos de la Parroquia Niño Dios de Malloco a través de su párroco don Agustín Lobos. La recaudación de dineros a través de fiestas, bingos y eventos, además de los aportes de una gran cantidad de personas, socios e instituciones, dieron forma a la construcción de tan anhelado sueño y progreso, el estadio propio para Malloco.

Ver (Anexo N°1 “Construcción del Estadio”)

En 1944 en un contexto nacional y mundial de beligerancia, el directorio traspasa el estadio de Malloco a la Municipalidad de Peñaflor, argumentando: el resguardo a posibles malversaciones y la promesa de concesión exclusiva al club, entre otros.   Esta concesión era de 10 años renovables a perpetuidad, acuerdo entre el presidente Echeverría y el alcalde Ernesto Prado Tagle que trajo satisfacción a los jugadores y socios, pero también detractores.

 

 

 

 

Ver (Anexo N°2 “Traspaso a Estadio Municipal”)

En 1970 la dirección de vialidad ordena la construcción de la doble vía a San Antonio, destruyendo la cancha central por completo.

Fue un duro golpe pero ahí aparecen dirigentes esforzados que comienzan las gestiones por nuevos terrenos y encuentran el apoyo del párroco José de Gregorio Meza logrando una entrevista con el cardenal Raúl Silva Henriquez, obispo de la diócesis de Santiago -al cual pertenecía la parroquia Niño Dios-, quien acoge positivamente la petición de los terrenos colindantes iniciándose las gestiones pertinentes para la entrega del terreno y construcción de una nueva cancha en dependencias del estadio que comenzaría con gran esfuerzo de los malloquinos y apoyo municipal, plasmado en ayuda directa mandatada por el alcalde de aquel entonces y expresidente de Malloco Atlético don Juan Poblete.  Obra materializada en una gran y moderna cancha central, cierre perimetral y galerías.

 Comenzando el nuevo siglo y bajo la presidencia de don Sergio Soto Opazo, el relacionador público de la institución don Danilo Escobar, comienza los estudios legales para acceder a un comodato.   Esto llevó a que un 21 de mayo de 2001, en las celebraciones del 88 aniversario, el exalcalde de Peñaflor don Manuel Fuentes Rosales, previa aprobación unánime del concejo municipal, otorgó un comodato por 99 años al Club para la administración total de su “propio” estadio.

 

(Anexo N°3 “Comodato Vigente”)

Hoy nuestro recinto deportivo cuenta con modernas obras que los sucesivos directorios han ido materializando, destacando los camarines, sede social y sala de reuniones, quiosco para las ventas, malla de contención de balones, cierre perimetral del recinto y de la cancha central, iluminación de los lugares del estadio, galerías seguras y amplias, moderna multicancha, bodega de materiales, servicios higiénicos, cancha de entrenamientos, amplio quincho con sus respectivas comodidades.

El estadio de Malloco testigo perfecto de una nutrida historia, ha sido parte de la vida del pueblo de Malloco, en él se han disputado grande encuentros deportivos, desarrollándose además la cultura y el arte, como también manifestaciones religiosas y cívicas.

El sueño de seguir viéndolo crecer como lo querían los expresidentes Hernán Lira Mandujano y Danilo Escobar Valenzuela, nombres que llevan el estadio y las galerías en su honor.  Pero esos sueños de un estadio iluminado y por qué no, un estadio que nos vuelva a tener como propietarios, es el trabajo de todo malloquino en conjunto con nuestras autoridades por los tiempos venideros para nuestra gente, de Malloco y toda la comunidad social y deportiva.